Historial

Just another Noticias y Blogs weblog

HAY UN ENJAMBRE EN MI CASA

Por Anibal Vallejo R.

Ultimamente, con mucha frecuencia, los bomberos del municipio de Envigado han tenido que enfrentar los llamados de la comunidad para que destruyan enjambres que se han ubicado en sectores residenciales. El fenómeno ha sido más notorio en este sector que en otros del Valle de Aburrá. Quizás estamos hablando de una ruta migratoria de las abejas que se han encontrado con la presencia de un acelerado crecimiento constructivo en el área.

Los ciudadanos, alertados erróneamente por la fantasía popular y la imaginación desbordada de películas que muestran el insecto como un peligroso enemigo de los seres humanos, insisten en su destrucción inmediata, con tal de no tener cerca a su vivienda el murmullo del aleteo que producen cuando están revoloteando en busca de un nuevo lugar para asentarse y el temor que les causa su picadura.

Un enjambre es una familia de abejas con una o varias reinas, en tránsito. O sea, en busca de un sitio donde anidar y para ello puede estar volando o formando racimo en un lugar en forma temporal, mientras encuentra el espacio apropiado para establecer su residencia definitiva. El enjambre es un grupo de abejas sin nido y por lo tanto no tienen un comportamiento agresivo ni de ataque sino que por el contrario, son extraordinariamente mansas. Están fuera de sus condiciones normales de subsistencia, no tienen crías para cuidar ni miel almacenada ya que no han establecido su vivienda.

Existen dos clases de enjambres : reproductivos y abandonistas. Los reproductivos constituyen una división natural de la colonia en épocas de abundante alimento y condiciones climáticas favorables. Para que se realice, las obreras construyen celdas reales para indicarle a la reina que la van a remplazar. Una semana antes del nacimiento de las nuevas reinas (que tarda 16 días), la reina vieja, sale de la colmena con una parte considerable de la población para posarse en un sitio temporal mientras hallan el lugar adecuado. Muchas veces se forman otros enjambres secundarios con reina virgen. Antes de partir las abejas se aprovisionan de alimento que llevan en su vientre para el nuevo nido y es por ello que se muestran serenas y mansas.

Los enjambres abandonistas en cambio, se presentan cuando hay condiciones adversas para toda la colonia. Se efectúa sin divisiones y sale toda la población de la colmena. Entre estos se dan : los evasivos que lo son por enemigos naturales, exceso de humedad, corrientes de aire, falta de agua. Entonces la colonia busca otro lugar para construir su nido. Y los migratorios que se producen por falta de alimento lo cual hace emigrar a todas las colonias de la región.

Es importante anotar que las abejas actúan en actitud defensiva, nunca de ataque. Y los estímulos para estas reacciones son muy variados.

Lo que sucede con los enjambres es que las abejas africanizadas, que ya invadieron todo nuestro nicho ecológico, responden con mayor rapidez, con más intensidad y durante mayor tiempo ante los ataques de depredadores, situaciones adversas o extrañas como malos olores, ruidos, gritos, movimientos bruscos, golpes.

La abeja africanizada tiene una alta tendencia a enjambrar. Si a esto le sumamos el sensacionalismo publicitario incontrolado, el desconocimiento general sobre el insecto que a veces atribuye a las abejas lo que corresponde a las avispas por ejemplo, y el amplio espectro de reacciones sicológicas humanas frente a los insectos, entre estos las abejas, que van desde la fobia hasta la filia como la entomofobia que es el miedo irracional a los insectos. O la parasitosis delusoria, (engañosa) estado mental distorsionante que hace a la persona sentirse frecuentemente herida o atacada por insectos y otros organismos.

Se calcula que cerca del uno por ciento de toda la población humana es hipersensible (alérgica) al veneno de las abejas y para ellas una sola picadura de abeja puede ser fatal. En estas raras ocasiones, la persona puede morir dentro de los 30 minutos siguientes si no recibe pronta atención médica, que normalmente consiste en la administración de adrenalina, antihistaminas y compresas de hielo. Una persona normal requiere que, por lo menos 500 abejas la piquen en un tiempo corto para que se cause su muerte por toxicidad directa.

En el caso de la presencia de un enjambre la actitud más indicada es la de asumir con tranquilidad la situación presentada, mantener el control, evitar reacciones bruscas y esperar calmadamente ya que por lo general las abejas solamente están tratando de ubicar un nuevo nido y en pocas horas pueden retirarse del lugar. Las reacciones agresivas de los enjambres son por el ataque de las personas que pretenden ahuyentarlas. En tanto que se busca la asesoría de un experto apicultor no se deben provocar ruidos de ningún tipo, no arrojarles objetos con la intención de alejarlas, si es de noche no encender luces que las iluminen ya que ellas se orientan por la luz del sol y las fuentes artificiales las hacen seguir hacia el lugar donde esta se origina. No siempre es necesaria la destrucción del enjambre y estos pueden manipularse en colmenas industriales con gran beneficio para las plantas y para los humanos que pueden disfrutar de sus productos.

Publicado en el Periódico El Mundo el 5 de Junio de 1998

No hay comentarios »

Su comentario

HTML-Tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>