Por Anibal Vallejo R.
“Salta el loro, baila el ratón. A todos se les cae el pantalón”. “Mi amiga la araña montada en su avión, persigue a la astuta abeja que le ha robado su acordeón”. “Mamá osa y papá oso cantan ; la oveja para la oreja, osito cierra sus ojitos, bailan el orangután y la oveja”. Así se introducen los niños en el mundo fantástico de los animales.Aprenden sus primeras letras escribiendo y deletreando : tengo un gato goloso, el gusano de seda es útil, Anita mima a su pata. Y jugando con el idioma se familiarizan con casi todos los animales : ” tres tristes tigres comen trigo/ en tres tristes platos de trigo/ y los tres tristes tigres son amigos”.¿En qué momento estos niños que juegan con los animales empiezan a consumirlos ? Es un hecho curioso que muchos niños se nieguen al principio a comer carne, y que solo se acostumbren a ello después de la insistencia de sus padres, quienes lo consideran necesario para gozar de una buena salud. Es decir empezamos a comer carne mucho antes de estar capacitados para entender que lo que comemos es el cadáver de un animal. Los niños sienten un amor natural por los animales, y nuestra sociedad les fomenta el afecto por los animales caseros y por los juguetes que tienen forma de animales.
Así mismo se inculcan temores por algunos de ellos que son presentados como astutos enemigos del hombre dispuestos a devorarlos. Es cuando la pretendida fantasía nos ofrece finales como el del lobo que termina ahogado en un lago después de habérsele llenado su estómago con grandes piedras, introducidas mientras dormía.
El afecto del niño se dirige hacia aquellos que normalmente no son comestibles especialmente los perros y los gatos, los más cercanos tanto en las ciudades como en el campo. Los graciosos juguetes suelen ser osos y leones en lugar de cerdos o vacas. A las gallinas, patos, pavos, cerdos, se les presenta en apacibles e idílicas granjas, rodeados de sus crías, en completa libertad, en medio de prados y corrales enormes, con fuentes de agua que circundan los predios, donde su única actividad es corretear felices por los prados, escarbar en la tierra, recibir los rayos del sol, cuidar a sus crías. Sin embargo, los animales de abasto constituyen, por sus grandes volúmenes, una de las facetas más dolorosas en la explotación que sobre ellos hace el ser humano. Las carnes libres de toda huella de sangre, en atractivos empaques, con nombres sugestivos como “de la granja a la mesa” no sugieren al desprevenido comprador las manchas de la muerte ni los días de sufrimiento. La tendencia a suprimir el consumo de carnes rojas constituye el punto de partida para una alimentación exenta de crueldad y la llamada “carne vegetal” se presenta como una alternativa para cambiar los hábitos alimenticios.
Ya existen pequeñas empresas que elaboran productos proteínicos a base de trigo y soya, de igual manera, para iniciar a las personas en los cambios alimenticios y dejar de consumir carne animal se ofrecen compuestos de verduras como apios, pepinos, ajos y hasta remolacha, que le da el color como si fuera carne. Incluso se utilizan moldes que asemejan los productos al cuerpo de un pavo. Incursionar en un matadero constituye una experiencia traumática para cualquier persona.
Cierto sentido de defensa personal, de tranquilidad emocional, hace que el consumidor sensible eluda la posibilidad de pensar siquiera en las dolorosas circunstancias que rodean el sacrificio del animal. Si esos niños en su tierna infancia, cuando son obligados a consumir carne supieran que aquellos animales de sus libros que les enseñaron a leer, van a terminar sacrificados en los mataderos, con mayor razón se negarían a consumir sus carnes.
¿Cómo podrían comerse a sus mejores amigos ?El vegetarianismo introduce una nueva relación con los alimentos, las plantas y la naturaleza y es un punto de apoyo para la liberación animal. Coletilla. Otro puente rumbero en la provincia. En medio de la diversión en varios municipios encontramos las primeras fiestas del chicharrón con lectura del testamento y sacrificio del marrano en Versalles ( Santa Bárbara) como antesala a la triste época que les espera a los animales, la parranda decembrina En contraste en el municipio de Támesis el alcalde recientemente electo convoca al banquete de la solidaridad para resaltar la generosidad particular por la donación de vivienda para familias de bajos recursos.