Por Anibal Vallejo R.
Los términos grotescos con los que participantes del programa televisivo “Desafío 2006” del canal Caracol se refirieron al posible sacrificio del perro “Firulai” que deambula por la playa donde se realiza el reality, son palpable muestra de la indiferencia por otros seres vivos y del egoísmo de los protagonistas que se convierten en referentes para muchos espectadores que ven en las imágenes televisivas ejemplos de vida.
¡Que ironía! Mientras en este programa burlonamente se habla de consumo de carne de perro, la Red de Protección de Animales Chinos de Compañía se orienta en promover su defensa y trabaja por la aprobación de una ley que prohíba su consumo. El solo ver las imágenes del concursante refiriéndose al perro viejo que puede darles unos cuantos kilos de carne en su escuálido cuerpo produce fastidio e impotencia de cómo la insensibilidad humana puede llegar a olvidar cualquier principio de respeto. Parece que en este tipo de programas son frecuentes tales agresiones con cerdos, perros, caballos, gallinas, como si todo lo que vuela, camina, repta o nada, tiene la suerte echada para morir en manos de los depredadores insensibles. Nos hemos pronunciado ante el defensor del televidente, Amparo Pérez, para que este tipo de espectáculos se moderen en la agresión con los animales y se acojan a la normatividad legal. “Con enorme preocupación hemos recibido varias llamadas de televidentes impactados por los adelantos de imágenes del programa “Desafío 2006” donde aparece un participante amenazante con un machete en actitud de atacar a un canino.
En esta sociedad complaciente las voces de protesta ante actos de maltrato animal deben ser escuchadas para encontrar algún día el nivel mínimo de convivencia de todos los seres vivos, sin distingos de raza y de especie. Colombia llegó tardíamente a regular las relaciones de los hombres con los animales. La Ley 84 de 1989, Estatuto Nacional de Protección de los Animales, considera como acto de crueldad artículo 6º.
literal u) “utilizar animales vivos o muertos en la elaboración de escenas cinematográficas o audiovisuales destinadas a la exhibición pública o privada, en las que se cause daño o muerte a un animal con procedimientos crueles o susceptibles de promover la crueldad contra los mismos”. Asimismo la Declaración Universal de los Derechos de Los Animales entre sus postulados señala, artículo 10: “ no se ha de explotar a ningún animal para diversión del hombre”. Artículo 13 “las escenas de violencia de las que los animales son víctimas, deben ser prohibidas en el cine y la televisión, salvo si su finalidad es demostrar un atentado contra los derechos del animal”. La Sociedad Protectora de Animales de Medellín durante 90 años ha insistido en el trato respetuoso de las especies animales inculcando sentimientos de valoración y respeto por ellas. Escenas como la descrita en medios de tanta receptividad por el común de las gentes, desorientan y anulan nuestras acciones en favor de un trato humanitario, tolerante y en armonía con la naturaleza”.
Cuando los humanos se sienten agredidos en su dignidad se refieren a que los tratan como animales, cuando ellos mismos lo hacen despectivamente, agrediéndolos, maltratándolos, vejándolos, convirtiéndolos en motivo de burla, degradándolos a condiciones de inferioridad como si se tratara de objetos.
EL MUNDO
18 de julio de 2006